Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.
* pablo neruda, 5, de veinte poemas de amor y una canción desesperada
* pablo neruda, 5, de veinte poemas de amor y una canción desesperada
Tranquilo, no te voy a molestar. Mi suerte estaba echada, ya lo sé, y sé que hay un torrente dando vueltas por tu mente. Lo nuestro sólo fue casualidad, la misma hora, el mismo boulevard. No temas, no hay cuidado, no te culpo haber pasado.