miércoles, 24 de junio de 2009

5

Y las miro lejanas mis palabras.
Más que mías son tuyas.
Van trepando en mi viejo dolor como las yedras.

Ellas trepan así por las paredes húmedas.
Eres tú la culpable de este juego sangriento.

* pablo neruda, 5, de veinte poemas de amor y una canción desesperada

viernes, 29 de mayo de 2009

tarde

Tranquilo, no te voy a molestar. Mi suerte estaba echada, ya lo sé, y sé que hay un torrente dando vueltas por tu mente. Lo nuestro sólo fue casualidad, la misma hora, el mismo boulevard. No temas, no hay cuidado, no te culpo haber pasado.

Ya lo ves, la vida es así, tú te vas y yo me quedo aquí.

No sé, no digas nada, de verdad. Si ves alguna lagrima, perdón. Ya sé que no has querido hacer llorar a un gato herido. Si alguna vez nos vemos por ahí, invitame a un café y hazme el amor. Y si ya no vuelvo a verte, ojalá que tengas suerte.